Congresista estadounidense propone regular impacto ambiental de centros de datos de IA
Ante el creciente rechazo social, el congresista Ro Khanna presentó una iniciativa para mitigar el consumo masivo de agua y energía de los servidores de inteligencia artificial.

El congresista estadounidense Ro Khanna presentó esta semana una iniciativa legislativa destinada a proteger a las comunidades locales frente a la expansión acelerada de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial. La propuesta surge en un contexto de creciente malestar social en diversas ciudades de Estados Unidos, donde los habitantes han manifestado preocupación por el impacto que estas instalaciones generan en el suministro de agua potable y la estabilidad de las redes eléctricas regionales.
La iniciativa busca establecer lineamientos federales que obliguen a las empresas tecnológicas a transparentar su huella ambiental y a implementar medidas de mitigación para el consumo de recursos naturales. Los vecinos de las zonas afectadas han señalado en meses recientes que la operación constante de servidores a gran escala ha provocado un aumento en los costos de los servicios básicos, además de una presión excesiva sobre la infraestructura municipal que fue diseñada para atender necesidades habitacionales y no industriales.
El proyecto de ley se enfoca en regular el uso hídrico, un tema crítico dado que los sistemas de enfriamiento para los procesadores de IA requieren volúmenes significativos de agua para mantener sus operaciones. De acuerdo con el planteamiento del legislador, la regulación propuesta obligaría a las compañías a buscar alternativas de enfriamiento más eficientes y a colaborar estrechamente con las autoridades locales para asegurar que las operaciones de los centros de datos no comprometan el acceso a los servicios esenciales de las familias residentes.
Este movimiento legislativo refleja una tendencia global donde la expansión de la infraestructura tecnológica choca con las necesidades de desarrollo urbano y sostenibilidad. Mientras el debate avanza en el Congreso de los Estados Unidos, organizaciones civiles han comenzado a presionar para que las consultas públicas sean un requisito indispensable antes de la autorización de nuevas construcciones de servidores en áreas residenciales o zonas protegidas por sus recursos hídricos.


