Baja tasa de lactancia materna exclusiva preocupa a autoridades de salud
En México, únicamente uno de cada tres bebés recibe lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses de vida, una cifra que la UNICEF busca revertir combatiendo estigmas sociales.

A pesar de las recomendaciones internacionales, México enfrenta un desafío crítico en salud pública: solo uno de cada tres bebés es alimentado exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Esta estadística, difundida por la UNICEF México, subraya la persistencia de barreras culturales, sociales y laborales que impiden que las familias mexicanas adopten esta práctica esencial para el desarrollo infantil temprano.
La UNICEF México ha intensificado sus esfuerzos para desmentir más de 100 estigmas y mitos que rodean la lactancia materna en el país. Entre las creencias erróneas que persisten figuran la supuesta insuficiencia de leche materna para saciar al menor o la idea de que la alimentación complementaria debe iniciarse de manera prematura. Estos prejuicios, arraigados en diversas regiones, impactan directamente en la nutrición y el sistema inmunológico de los recién nacidos.
El problema se agrava por la falta de espacios adecuados en los centros de trabajo y lugares públicos para que las madres puedan amamantar o extraerse leche con privacidad y dignidad. Aunque la Secretaría de Salud y diversas organizaciones civiles han impulsado programas de sensibilización, la brecha entre la recomendación médica y la realidad cotidiana sigue siendo amplia, afectando principalmente a mujeres trabajadoras en sectores informales.
Expertos en salud pública señalan que la promoción de la lactancia no debe recaer exclusivamente en las madres, sino que requiere una corresponsabilidad familiar y estructural. Desde las instituciones, se ha planteado la necesidad de fortalecer la red de lactarios en instituciones como el IMSS y el ISSSTE, además de promover políticas públicas que garanticen periodos de lactancia más flexibles dentro de la Ley Federal del Trabajo.
La meta de las autoridades sanitarias es elevar el porcentaje de lactancia exclusiva en los próximos años, alineándose con las directrices globales de la Organización Mundial de la Salud. Para lograrlo, la estrategia se centra en la capacitación del personal médico en hospitales y clínicas, así como en campañas informativas que buscan normalizar este acto natural en la vida pública del país.


