Advierten sobre complicaciones técnicas en la repetición del examen UNAM
Alberto Halabe señala inconsistencias logísticas que podrían comprometer la integridad y validez en los procesos de evaluación de la UNAM.

El especialista en sistemas de evaluación, Alberto Halabe, ha advertido este 8 de agosto sobre la existencia de un cabo suelto crítico en la posible repetición del examen de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Según el análisis técnico, la complejidad logística de implementar una nueva jornada evaluativa presenta vulnerabilidades que, de materializarse, impedirían garantizar la equidad absoluta entre los miles de aspirantes que buscan un lugar en la máxima casa de estudios.
El punto central de la preocupación radica en la imposibilidad de replicar las condiciones de seguridad y estandarización necesarias para un instrumento de esta magnitud. Halabe argumenta que el sistema de reactivos y la cadena de custodia de la información podrían verse afectados al intentar ejecutar un proceso de emergencia, lo que dejaría vacíos legales y técnicos que serían virtualmente imposibles de cerrar una vez iniciado el operativo.
Desde la perspectiva académica, la propuesta de repetir la evaluación requiere una coordinación exhaustiva con la Secretaría de Educación Pública para asegurar que los estándares nacionales no se vean comprometidos. Sin embargo, los expertos señalan que el riesgo de que el proceso sea impugnado por fallas técnicas aumenta considerablemente si no se establecen protocolos de transparencia desde las etapas iniciales de planeación.
La UNAM, por su parte, mantiene su autonomía para gestionar sus procesos de ingreso bajo los lineamientos de su Consejo Universitario. No obstante, las advertencias sobre la complejidad operativa ponen de relieve la necesidad de fortalecer los mecanismos de auditoría interna, evitando que cualquier error en la aplicación se convierta en una falla sistémica que afecte la confianza de los jóvenes mexicanos en el proceso de selección.
Finalmente, el escenario planteado sugiere que, ante una eventual repetición, la institución enfrentaría retos monumentales para asegurar la confidencialidad de los nuevos cuestionarios. La comunidad universitaria permanece a la expectativa sobre las decisiones que la administración central tomará para blindar el examen ante cualquier eventualidad técnica que pueda vulnerar el derecho al acceso educativo.


