PAN en Ciudad de México fija postura sobre voluntad anticipada y eutanasia
Andrés Atayde, líder del PAN en la capital, ratificó el respaldo a la voluntad anticipada mientras rechazó la eutanasia activa y el suicidio asistido tras la presentación de la iniciativa Ley Trasciende.

El Partido Acción Nacional (PAN) en la Ciudad de México formalizó este martes su postura respecto a los debates sobre el final de la vida, reafirmando su apoyo a la legislación vigente de voluntad anticipada, al tiempo que se pronunció en contra de la eutanasia activa directa y el suicidio asistido. El posicionamiento fue encabezado por Andrés Atayde, quien enfatizó que el marco legal actual es suficiente para garantizar la dignidad humana en el proceso de muerte natural sin necesidad de transitar hacia prácticas que involucren la intervención directa para terminar con la vida de los pacientes.
La declaración surge tras la reciente entrega de la iniciativa denominada Ley Trasciende en el Congreso local, la cual busca modificar las disposiciones actuales sobre cuidados paliativos y el acompañamiento en etapas terminales. El equipo de comunicación del PAN capitalino señaló que la institución mantiene una postura humanista que prioriza el alivio del dolor y el soporte integral al enfermo, distanciándose de las propuestas que pretenden legalizar la muerte asistida en la entidad federativa.
Atayde subrayó que el instituto político mantendrá una línea de diálogo con los diversos grupos parlamentarios en el recinto legislativo de Donceles. La postura oficial busca evitar que el debate sobre la muerte digna derive en la despenalización de acciones que, a juicio del partido, vulneran el derecho fundamental a la vida, el cual consideran un pilar de su plataforma política en la capital del país.
Finalmente, el PAN hizo un llamado a fortalecer los servicios de salud y el acceso a cuidados paliativos en los hospitales públicos de la Ciudad de México. De acuerdo con el posicionamiento, la prioridad debe ser garantizar que ningún paciente enfrente una enfermedad terminal en condiciones de abandono o dolor extremo, reforzando la infraestructura hospitalaria sin alterar el sentido ético y médico que protege la integridad de los ciudadanos hasta el último momento.


