Mineros en Sinaloa exigen seguridad tras desapariciones y ataques violentos
Representantes de la industria minera demandan al gobierno de Claudia Sheinbaum garantías de seguridad ante la violencia que afecta a trabajadores en Sinaloa.

Representantes del sector minero en Sinaloa hicieron un llamado urgente este domingo 16 de agosto al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, solicitando medidas concretas de seguridad para proteger la integridad de los trabajadores en las minas del estado. Esta petición surge ante el incremento de hechos violentos, desapariciones y agresiones que han afectado a empleados del gremio en los últimos meses, exigiendo que estos casos no se conviertan en meras cifras estadísticas dentro de los reportes nacionales.
El sector minero señaló que la inseguridad en las zonas de extracción ha alcanzado niveles críticos, lo que impide el desarrollo normal de las operaciones y pone en riesgo constante a quienes laboran en estas instalaciones. La demanda central es que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) coordinen una estrategia de vigilancia permanente en las regiones donde la actividad minera es vulnerable a grupos delictivos.
Por su parte, los voceros de las cámaras industriales subrayaron que el objetivo es evitar que la impunidad continúe prevaleciendo en los casos de mineros desaparecidos. La propuesta presentada por el sector busca la creación de corredores de seguridad y una comunicación más estrecha con las autoridades estatales para prevenir incidentes que afectan tanto a la fuerza laboral como a la estabilidad económica de las comunidades locales.
Hasta el momento, los empresarios han manifestado su disposición para colaborar en mesas de trabajo con las autoridades federales, esperando que la administración de la presidenta Sheinbaum priorice el despliegue de la Guardia Nacional en las rutas de acceso a los yacimientos. El gremio confía en que la atención gubernamental permita recuperar la tranquilidad necesaria para retomar las labores de extracción sin el temor a represalias o actos de violencia.
El llamado es claro: la justicia para las familias de los mineros afectados debe ser el eje rector de cualquier plan de seguridad para el sector en el corto plazo. La industria sostiene que, sin garantías reales de protección, la continuidad de los proyectos mineros en Sinaloa permanece bajo una incertidumbre que impacta directamente en el bienestar de cientos de familias mexicanas.


