México y Estados Unidos formalizan plan de acción sobre minerales críticos
El Gobierno de México y la administración estadounidense establecieron una hoja de ruta estratégica para fortalecer las cadenas de suministro de minerales esenciales para la transición energética.

El gobierno de México y la administración de los Estados Unidos formalizaron este viernes un plan de acción conjunto destinado a regular y fomentar la cooperación en el comercio de minerales críticos. El acuerdo fue sellado durante una reunión técnica en Washington, encabezada por el representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, y representantes de la Secretaría de Economía de México, con el objetivo de integrar las cadenas de valor regionales en el sector minero.
Este esfuerzo bilateral busca asegurar el suministro de materiales estratégicos necesarios para la electromovilidad y las tecnologías de energía limpia. La estrategia contempla la homologación de estándares técnicos y la facilitación de inversiones en proyectos de extracción y procesamiento que cumplan con las normativas ambientales de ambas naciones. Ambas partes destacaron la importancia de este pacto para reducir la dependencia de mercados externos y fortalecer la soberanía energética de América del Norte.
Durante la sesión de trabajo, se discutió la creación de grupos de seguimiento encargados de supervisar el cumplimiento de los compromisos establecidos en el plan. La Secretaría de Economía enfatizó que cualquier desarrollo minero bajo este marco deberá respetar estrictamente la legislación vigente en México, priorizando el bienestar de las comunidades locales y la sostenibilidad de los ecosistemas en las regiones donde se realicen las actividades extractivas.
El plan de acción también contempla el intercambio de información geológica y el impulso a la capacitación técnica para trabajadores del sector. Este mecanismo de cooperación es visto como un paso fundamental para consolidar la competitividad regional en el marco del T-MEC, buscando equilibrar el crecimiento industrial con el cumplimiento de los objetivos climáticos compartidos por ambos países.
La administración federal mexicana reafirmó su compromiso de mantener una política de diálogo abierto, asegurando que los términos del acuerdo respetan las facultades soberanas del Estado sobre los recursos naturales. Se espera que en los próximos meses se definan los protocolos específicos para la participación de empresas privadas en los proyectos que se deriven de este primer plan de acción binacional.


