México conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas
En este 30 de agosto, colectivos de búsqueda y organizaciones civiles exigen acciones contundentes ante la persistente crisis de personas desaparecidas en el país.

Este domingo 30 de agosto, México conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha que subraya la grave crisis humanitaria que atraviesa el país. Colectivos de búsqueda, familias y activistas se manifiestan en diversas entidades para visibilizar la falta de avances en las investigaciones y exigir a las autoridades federales y estatales una respuesta integral ante el aumento de expedientes abiertos.
La Iglesia Católica y diversos organismos de la sociedad civil han hecho un llamado para que la búsqueda de personas desaparecidas sea declarada una causa nacional de carácter urgente. Esta demanda surge en un contexto donde los colectivos señalan que las cifras oficiales no logran reflejar la magnitud real del fenómeno, afectando de manera desproporcionada a grupos vulnerables, incluyendo a personas de comunidades indígenas cuya desaparición ha sido subreportada en los registros institucionales.
Durante la jornada, familiares de las víctimas han reiterado que la búsqueda no es solo una labor estadística, sino un imperativo de justicia y dignidad humana. En estados como Michoacán, se han organizado marchas para recordar a quienes no han regresado a casa, mientras que en otros puntos del territorio persisten denuncias sobre el hallazgo de fosas clandestinas que evidencian la complejidad del problema de seguridad pública que enfrentan las instituciones mexicanas.
Ante este panorama, la exigencia se centra en que la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Fiscalía General de la República, fortalezca los mecanismos de búsqueda inmediata y atención a las familias. Las organizaciones civiles insisten en la necesidad de un diálogo abierto con el Gobierno Federal para garantizar que los protocolos de identificación forense sean efectivos y transparentes en todas las entidades federativas.
La conmemoración de este año refleja el hartazgo social ante la impunidad y la burocracia que a menudo entorpece el acceso a la verdad. Mientras las autoridades continúan reportando sus avances, la realidad en campo, según testimonios de quienes buscan a sus seres queridos, sigue siendo una herida abierta que requiere voluntad política, recursos suficientes y una política de Estado que priorice la protección de la vida y el derecho a ser buscados.


