Mercado ilegal de tabaco impacta al erario con 35,000 millones de pesos
La venta de cigarrillos ilícitos provoca pérdidas millonarias al fisco mexicano, impulsada por una estrategia criminal que combina contrabando y producción local clandestina.

La evasión fiscal derivada del comercio ilícito de tabaco en México representa una pérdida anual estimada en 35,000 millones de pesos para el erario público. A pesar del incremento constante en las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicadas por la SHCP, el mercado negro ha logrado consolidarse como un competidor asimétrico que afecta gravemente la recaudación federal.
Investigadores del Colegio de México (Colmex) han identificado que el crimen organizado ha perfeccionado una estrategia mixta. Esta modalidad no solo depende del contrabando de productos extranjeros que ingresan sin cumplir con los registros sanitarios, sino que se complementa con la fabricación local de cigarrillos en instalaciones clandestinas que operan fuera de cualquier regulación industrial o de salud.
Esta competencia desleal permite que los productos ilícitos se comercialicen a precios considerablemente menores que los legales, facilitando su distribución en mercados informales, tianguis y pequeños comercios a nivel nacional. La falta de control en estos canales de venta dificulta las acciones de fiscalización que el SAT realiza para asegurar el cumplimiento de las obligaciones tributarias en la industria tabacalera.
Especialistas señalan que este fenómeno trasciende la pérdida económica, al representar también un riesgo para la salud pública al no cumplir con las normas de etiquetado y control de sustancias impuestas por la Secretaría de Salud. Ante este panorama, el fortalecimiento de la vigilancia en aduanas y la coordinación entre la FGR y las autoridades hacendarias se perfilan como los ejes necesarios para intentar contener el avance de este sector informal.
La problemática subraya la complejidad de equilibrar la política fiscal con el control de actividades ilícitas que se aprovechan de los márgenes de ganancia generados por el aumento en los impuestos al tabaco. Mientras las autoridades buscan mecanismos de fiscalización más eficientes, el impacto en las finanzas públicas sigue siendo una preocupación central para los analistas económicos en el contexto actual de 2026.


