Habitantes de Chiapas protestan contra el proyecto carretero San Cristóbal-Palenque
Comunidades indígenas y organizaciones sociales marcharon en Chiapas para rechazar la construcción de una nueva autopista y la presencia de fuerzas de seguridad.

Miles de habitantes de diversas comunidades indígenas y organizaciones sociales marcharon este lunes en el estado de Chiapas para expresar su rechazo al proyecto de construcción de la autopista que conectaría a San Cristóbal de las Casas con Palenque. Los manifestantes argumentan que esta infraestructura de transporte, impulsada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, afectaría gravemente los ecosistemas regionales y alteraría el tejido social de los pueblos originarios que habitan en la zona de influencia del trazado carretero.
Durante la movilización, los inconformes manifestaron su descontento ante el incremento de la presencia de elementos de la Guardia Nacional y otras corporaciones de seguridad en sus territorios. Los representantes de las comunidades señalaron que el despliegue de efectivos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ha generado un clima de incertidumbre, calificando esta medida como una estrategia para facilitar la imposición de obras de infraestructura sin el consentimiento pleno de los pobladores.
La oposición al proyecto vial se fundamenta en la preocupación por el impacto ambiental y el posible desplazamiento forzado de familias campesinas. Los integrantes de la marcha enfatizaron que, aunque las autoridades federales han propuesto el desarrollo de la autopista como un eje para dinamizar el turismo y la economía regional, la consulta previa, libre e informada no ha cumplido con las expectativas de diálogo que demandan los comités vecinales locales.
El contingente, que recorrió las principales arterias de los municipios afectados, reiteró su exigencia de que se cancelen los planes de edificación hasta que se garantice el respeto a la autonomía territorial. Asimismo, solicitaron que el gobierno federal priorice la inversión en caminos rurales y servicios básicos, en lugar de grandes proyectos de conectividad que, a su juicio, no benefician directamente a las comunidades más marginadas de la entidad.
Hasta el momento, ninguna dependencia gubernamental ha emitido un posicionamiento oficial respecto a la posibilidad de suspender o modificar el trazado de la obra. Los organizadores de la protesta advirtieron que mantendrán las acciones de resistencia civil y las mesas de análisis en las asambleas comunitarias, insistiendo en que el rechazo a la militarización y al megaproyecto carretero constituye una defensa legítima de sus derechos fundamentales ante las autoridades federales.


