Voz Ciudadana
México

FBI y DEA intensifican cerco contra hermanos Farías por contrabando

Autoridades estadounidenses vinculan a los hermanos Farías con el tráfico ilegal de combustible hacia México para fortalecer al CJNG mediante la operación Muerte Líquida.

Redacción Voz Ciudadana
Foto: excelsior.com.mx

Agentes del FBI y la DEA han intensificado en las últimas semanas una ofensiva judicial y operativa contra los hermanos Farías, señalados por las autoridades estadounidenses como piezas clave en el contrabando transfronterizo de hidrocarburos. Bajo el esquema denominado operación Muerte Líquida, las agencias de inteligencia han documentado una red logística que facilita el movimiento de combustible hacia territorio mexicano para abastecer las operaciones del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Las investigaciones señalan que esta estructura criminal ha utilizado rutas marítimas y terrestres para evadir los controles fronterizos, aprovechando la infraestructura de transporte en la zona norte del país. De acuerdo con informes preliminares de las autoridades estadounidenses, el combustible obtenido de manera ilícita es fundamental para mantener la movilidad de las células operativas del grupo delictivo en diversas regiones, lo que ha elevado el nivel de prioridad para las agencias de seguridad internacional.

La colaboración entre agencias de Estados Unidos y las autoridades mexicanas, incluyendo el intercambio de información con la FGR y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, busca desmantelar las redes financieras que sostienen estas actividades. El gobierno mexicano, a través de sus instancias de seguridad, mantiene una vigilancia constante sobre los puntos críticos de internación de hidrocarburos, buscando frenar el flujo de recursos que alimentan la capacidad operativa de los grupos criminales.

Especialistas en seguridad nacional señalan que la operación Muerte Líquida representa un cambio en la estrategia de inteligencia, al enfocarse no solo en el trasiego de estupefacientes, sino también en los activos energéticos que facilitan el control territorial. La presión ejercida por la DEA y el FBI se suma a las acciones coordinadas por la Secretaría de Energía y PEMEX para combatir el mercado negro de combustibles en las zonas de influencia delictiva.

Hasta el momento, no se han emitido órdenes de detención pública en territorio nacional, aunque se espera que la cooperación internacional derive en acciones judiciales concretas en los próximos meses. Mientras tanto, las dependencias federales refuerzan los protocolos de inspección en aduanas y terminales de almacenamiento para mitigar el impacto de estas operaciones ilícitas en el mercado energético interno.

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